
El hombre Escorpio es intensidad pura. Su energía es magnética, misteriosa y emocionalmente profunda. No se muestra fácilmente, pero cuando lo hace, su entrega es total. Está regido por Plutón, el planeta de la transformación, y por Marte, el planeta de la acción, lo que lo convierte en alguien que vive con pasión, propósito y una fuerte conexión con sus emociones más ocultas.
El hombre Escorpio no teme a la oscuridad, porque entiende que es en ella donde se encuentra la verdadera luz. Puede parecer distante o reservado, pero en su interior arde un fuego silencioso, una fuerza que observa, analiza y siente todo.
Cuando ama, lo hace con intensidad y lealtad, pero también con un profundo deseo de unión emocional y espiritual. No soporta lo superficial ni lo falso. Necesita profundidad, honestidad y conexión real.
Su presencia transforma, su mirada lo dice todo, y su energía es tan poderosa que puede sanar o destruir, dependiendo de su nivel de conciencia. Por eso, el hombre Escorpio está llamado a conocerse a sí mismo, a dominar sus emociones y a canalizar su poder desde el amor y no desde el control.
“Soy intensidad y transformación. No vine a ser comprendido, vine a vivir con verdad.”
Hasta la próxima!
