
La mujer Capricornio es fuerza silenciosa.
No necesita demostrar nada, porque su presencia habla por ella.
Es una mujer de invierno, de procesos largos, de pasos firmes.
Mientras otros dudan, ella avanza.
Mientras otros se dispersan, ella construye.
Su energía es tierra, estabilidad y responsabilidad.
Tiene una gran capacidad para sostener, organizar y materializar.
No cree en atajos, cree en el esfuerzo, en la constancia y en el compromiso.
La mujer Capricornio puede parecer reservada, incluso distante,
pero por dentro es profunda, sensible y muy consciente.
No se abre con cualquiera, porque sabe el valor de su energía.
Es exigente consigo misma,
y muchas veces carga más peso del que le corresponde.
Por eso su gran aprendizaje es permitirse sentir, soltar el control
y recordar que no todo tiene que ser perfecto para estar bien.
Cuando una mujer Capricornio se conecta con su parte emocional
sin perder su estructura,
se vuelve imparable.
- Ella no busca brillar rápido.
- Ella busca dejar huella.
- Y lo que construye… perdura.
Hasta la próxima!
