
El 21 de diciembre el Sol entró en Capricornio, marcando no solo el inicio de una nueva temporada zodiacal, sino también el Solsticio de Invierno.
Un momento clave del año donde la luz comienza a crecer poco a poco, pero desde la introspección y la conciencia.
La energía de Capricornio es tierra, es base, es estructura.
Aquí el universo nos invita a:
- Tomar responsabilidad sobre nuestra vida.
- Ordenar prioridades.
- Construir con madurez y constancia.
Capricornio no promete resultados rápidos, pero sí resultados duraderos.
Nos recuerda que todo lo que vale la pena requiere:
- tiempo
- compromiso
- disciplina
Con el Sol en Capricornio, la energía colectiva se enfoca en:
- Metas reales
- Proyectos a largo plazo
- Trabajo interno y externo
- Límites sanos
- Autoridad personal
No es una energía de impulsos, es una energía de decisiones conscientes.
Aquí dejamos de preguntarnos qué queremos y empezamos a preguntarnos:
👉 ¿Qué estoy dispuesto a hacer para lograrlo?
Capricornio también nos conecta con la figura del maestro interior, con la sabiduría que se obtiene a través de la experiencia.
Por eso esta temporada es ideal para:
- Revisar el año que termina
- Aprender de lo vivido
- Plantear objetivos con los pies en la tierra
Lo que siembres ahora, lo cosecharás más adelante.
Esta energía nos enseña que crecer no siempre es cómodo,
pero sí profundamente transformador.
Hasta la próxima!
