
La Luna no es solo un cuerpo celeste hermoso; es una fuerza viva que influye en la naturaleza y en nosotros. No olvidemos que ella mueve las mareas, y nuestro cuerpo está compuesto aproximadamente por un 70% de agua, por lo tanto, su energía definitivamente tiene un efecto directo en cada uno de nosotros: emocional, físico, mental y energético.
Cada fase lunar abre una puerta distinta, un ritmo, un impulso, un mensaje. Y cuando aprendemos a usar su energía, la vida fluye con más claridad, más intuición y más equilibrio.
Luna Llena – Momento de plenitud y culminación
Es la fase donde la Luna está en su expresión máxima.
Se asocia con:
• culminación de proyectos
• reorganización personal o profesional
• ventas, negociaciones y movimientos económicos
• celebraciones, fiestas y encuentros sociales
• máxima visibilidad astronómica
La Luna Llena ilumina lo que antes estaba oculto y nos muestra lo que ya debe cerrarse o transformarse.
Luna Menguante – Disminución de luz, reducción y cierre
Aquí la energía empieza a bajar, y por eso es perfecta para:
• cobrar deudas
• finalizar trámites pendientes
• cerrar ciclos o sociedades
• hacer limpiezas profundas (de casa o de energía)
• depurar lo emocional
Todo lo que se haga para soltar, cortar o concluir, fluye muchísimo mejor en esta fase.
Luna Nueva – Inicio, semillas y visión interna
La Luna no tiene casi luz y eso invita a la introspección.
Ideal para:
• meditar y conectar con la intuición
• planear nuevos comienzos
• negociar o sembrar ideas
• firmar contratos (2–3 días después)
• observar el cielo profundo y hacer fotografía astronómica
La Luna Nueva es un portal para visualizar lo que deseas crear.
Cuarto Creciente: Construcción y expansión
La luz aumenta y con ella nuestras ganas de avanzar.
Favorece:
• iniciar nuevos proyectos
• invertir
• inaugurar negocios
• firmar contratos
• motivación y crecimiento personal
Incluso es el momento ideal para cortarse el cabello si quieres que crezca fuerte y sano.
La Luna nos acompaña, nos guía y nos recuerda que todo tiene un ciclo: nacer, crecer, culminar, soltar… y volver a empezar.
Aprovechar esta energía que nos regala el universo ayuda, y ayuda mucho.
Hasta la próxima!
