
El 28 de agosto de 2026 tendremos un eclipse parcial de Luna llena en Piscis en el grado 5.
Piscis es el último signo del zodiaco. Representa aquello que se disuelve, termina, se entrega y regresa al todo. Por eso este eclipse tiene una energía muy distinta al eclipse solar en Leo del 12 de agosto.
El eclipse de Leo decía: “algo nuevo quiere nacer”.
El eclipse de Piscis responde: “pero para que nazca, algo tiene que terminar”.
Colectivamente podemos entrar en un periodo en el que ciertas situaciones que se habían mantenido artificialmente comiencen a mostrar que ya no son sostenibles.
Puede haber una sensación generalizada de cansancio: cansancio de determinados discursos, conflictos, promesas, formas de relacionarnos o maneras de vivir que ya no producen resultados.
Y ahí aparece la primera gran palabra de este eclipse:
DESILUSIÓN.
Pero no necesariamente como algo negativo.
Des-ilusionarse también significa salir de una ilusión para poder ver la realidad.
Piscis puede quitar el velo
Piscis rige simbólicamente el inconsciente colectivo, los sueños, la espiritualidad, la compasión, el sacrificio, la evasión y aquello cuyos límites no están claramente definidos.
Por eso alrededor de este eclipse podemos observar colectivamente una mayor sensibilidad emocional.
Las personas pueden sentirse más vulnerables, saturadas o necesitadas de desconectarse del ruido exterior. También pueden aparecer conversaciones sobre sufrimiento, abandono, salud emocional, espiritualidad, solidaridad y la necesidad de ayudar a quienes están atravesando situaciones difíciles.
Pero existe otra cara de Piscis que me parece fundamental mencionar:
la confusión.
Rumores, informaciones contradictorias, idealizaciones, promesas difíciles de sostener o situaciones en las que resulta complicado distinguir claramente qué es verdad y qué no.
Por eso durante este eclipse yo recomendaría algo muy Virgo, precisamente el signo que estará frente a Piscis:
comprobar antes de creer.
♓ Piscis frente a Virgo: caos versus orden
Aquí está una de las claves más interesantes del eclipse.
La Luna estará en Piscis y el Sol en Virgo.
Piscis dice:
“Confía.”
Virgo responde:
“Comprueba.”
Piscis siente.
Virgo analiza.
Piscis entrega.
Virgo organiza.
Piscis no conoce fronteras.
Virgo necesita establecer límites.
Por eso, colectivamente, podemos encontrarnos ante situaciones que obliguen a poner orden donde había caos.
Y esto puede manifestarse simbólicamente en instituciones, sistemas de asistencia, cuestiones sanitarias, trabajo, servicios, organizaciones o estructuras que necesiten corregir aquello que estaba funcionando mal.
No necesariamente veremos el resultado definitivo inmediatamente ( recuerda que los efectos de los eclipses tienen una duración de 6 meses ). Los eclipses funcionan mejor astrológicamente como procesos que como acontecimientos de un único día.
Agua, naturaleza y sensibilidad colectiva
Piscis es un signo de agua. En astrología mundana tradicionalmente se relaciona con océanos, mares, líquidos, lluvias, navegación y todo aquello que fluye.
Yo tendría cuidado aquí con hacer predicciones del tipo “habrá inundaciones” o “ocurrirá un desastre relacionado con el agua”. Un eclipse por sí solo no permite afirmar algo así.
Lo que sí podemos decir simbólicamente es que los asuntos relacionados con el agua, los océanos, el medioambiente y los recursos naturales pueden adquirir mayor relevancia colectiva alrededor de este periodo.
También puede hablar de aquello que ya no podemos seguir sosteniendo
Y esta parte me parece especialmente potente.
Piscis enseña rendición.
Puede llegar un momento colectivo en el que tengamos que reconocer:
“Esto ya no funciona.”
“Esto cuesta demasiado mantenerlo.”
“No podemos continuar haciendo lo mismo esperando un resultado diferente.”
Eso puede aplicarse a sistemas, instituciones, empresas, gobiernos, relaciones internacionales y también a nuestra manera de vivir como sociedad.
No significa necesariamente destrucción.
Significa depuración.
Primero reconocemos lo que no funciona.
Después dejamos de alimentarlo.
Y finalmente aparece espacio para construir otra cosa.
¿Cuál puede ser el resultado del eclipse?
Yo resumiría la enseñanza colectiva en tres etapas:
REVELACIÓN → PURIFICACIÓN → CIERRE.
Primero vemos algo que antes no veíamos.
Después atravesamos la emoción que produce esa verdad.
Y finalmente comprendemos qué necesitamos dejar atrás.
Por eso considero que este eclipse puede ser uno de esos momentos donde colectivamente empezamos a comprender que no todo puede salvarse, no todo puede repararse y no todo está destinado a continuar.
Y eso no tiene por qué ser una tragedia.
Porque Piscis es el signo número 12.
Después de Piscis viene Aries.
Después de la disolución llega nuevamente el nacimiento.
Quizás la gran enseñanza colectiva de este eclipse sea precisamente esta:
Hay momentos en los que avanzar no significa luchar más. Significa tener la sabiduría suficiente para reconocer qué debemos dejar ir.
Y conectándolo con el eclipse total de Sol en Leo del 12 de agosto, el mensaje de esta temporada me parece precioso: Leo nos pide recuperar nuestra luz; Piscis nos pide soltar todo aquello que nos impide sostenerla.
Que tengan un buen fin de semana y hasta la próxima!
